Asentamientos Israelíes en los Territorios Ocupados

Publicado el 28 de Agosto, 2006, 9:00

En el decenio de 1950 y a comienzos del decenio de 1960 la atención internacional suscitada por la cuestión de Palestina se centró básicamente en el problema de los refugiados palestinos y en el conflicto entre Estados. A raíz de la guerra de 1967, la cuestión de Palestina comenzó a examinarse dentro de un marco político más amplio. Así, se reactivaron las actividades de los palestinos encaminadas a ejercitar sus derechos nacionales. La Organización de Liberación de Palestina (OLP), que había sido fundada en 1964, aprobó una nueva Carta Nacional en 1968. En ese documento se indicaba que la comunidad internacional no había cumplido sus obligaciones hasta el momento y se pedía que prosiguiese la lucha para hacer efectivos los derechos palestinos.

Recuperación de la cuestión de Palestina en el programa de la Asamblea General, 1974

En diciembre de 1969, la Asamblea reconoció que “el problema de los refugiados árabes palestinos ha surgido de la negación de los derechos inalienables que tienen de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de De rechos Humanos”. En septiembre de 1974, 56 Estados Miembros propusieron que “la cuestión de Palestina” se incluyese como tema del programa de la Asamblea General. Esos Estados indicaron que la cuestión de Palestina y la situación y la suerte del pueblo palestino no habían figurado como tema independiente del programa de la Asamblea desde hacía más de 20 años. Se aceptó su propuesta, y desde entonces la cuestión de Palestina forma parte del programa de la Asamblea.

En la resolución 3236 (XXIX) de la Asamblea General, de 22 de noviembre de 1974, se reafirmaron los derechos inalienables del pueblo palestino, que incluían el derecho a la libre determinación sin injerencia del exterior, el derecho a la independencia y a la soberanía nacionales y el derecho a regresar a sus hogares y a recuperar sus bienes. Desde entonces se han reafirmado cada año los derechos del pueblo palestino, tal como habían sido enunciados por la Asamblea en 1974.

Condición de observadora de la OLP

También en 1974 la Asamblea General invitó a la OLP a que participara en sus reuniones en calidad de observadora y como representante del pueblo palestino. La condición de observadora se hizo extensiva posteriormente para todos los órganos de las Naciones Unidas.

Más tarde, en su resolución 43/177, de 15 de diciembre de 1988, la Asamblea General tomó conocimiento de la proclamación del Estado de Palestina hecha por el Consejo Nacional de Palestina. La Asamblea afirmó la necesidad de que se permitiera al pueblo palestino ejercer su soberanía sobre su propio territorio ocupado desde 1967. La Asamblea decidió asimismo que se utilizara la designación “Palestina” en vez de la designación “Organización de Liberación de Palestina”, sin perjuicio de las funciones y la condición de observadora de la Organización de Liberación de Palestina dentro del sistema de las Naciones Unidas.

Diez años más tarde, en 1998, por su resolución 52/250, de 7 de julio, la Asamblea General decidió conceder a Palestina, en su calidad de observadora, derechos y prerrogativas adicionales respecto a la participación en los períodos de sesiones y en los trabajos de la Asamblea General, así como en las Naciones Unidas y en las conferencias internacionales de las Naciones Unidas.

Creación del Comité de Derechos de los Palestinos, 1975

En 1975, la Asamblea General estableció el Comité para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino, también conocido como Comité de Derechos de los Palestinos. Se pidió al Comité que preparara un programa destinado a que los palestinos pudiesen ejercer sus derechos inalienables. En 1976, el Comité formuló dos tipos de recomendaciones: uno, relativo al derecho de los palestinos a regresar a sus hogares y recuperar sus bienes, y el otro, relativo a los derechos a la libre determinación, a la independencia nacional y a la soberanía.

El Consejo de Seguridad examinó el informe del Comité pero no pudo adoptar una decisión al respecto a causa del voto en contra de los Estados Unidos, que son miembro permanente del Consejo. El Consejo volvió a ocuparse del asunto en otras ocasiones, pero siempre levantó sus sesiones sin llegar a adoptar una decisión. La Asamblea General, sin embargo, respaldó las recomendaciones del Comité de Derechos de los Palestinos tanto en 1976 como en los años subsiguientes. La Asamblea también pidió al Comité que siguiera ocupándose de la cuestión de Palestina e informando y presentando recomendaciones a la Asamblea General o al Consejo de Seguridad. Asimismo se encargó al Comité que procurara la más amplia difusión de la información y de sus recomendaciones por medio de organizaciones no gubernamentales y otros medios adecuados.

Durante los decenios de 1980 y 1990, el Comité siguió ocupándose de la situación relativa a los derechos de los palestinos y presentó sus conclusiones a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad. Sus programas de seminarios, simposios y otras actividades contribuyeron a que se cobrara más conciencia sobre la cuestión de Palestina en el plano internacional y a que se prestara atención a la necesidad de lograr una solución pacífica basada en el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino.