Asentamientos Israelíes en los Territorios Ocupados

22 de Agosto, 2006


Publicado el 22 de Agosto, 2006, 20:30

El Reino Unido sometió la cuestión de Palestina a consideración de la Asamblea General casi en el momento del nacimiento de las Naciones Unidas. En el primer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, en abril de 1947, se constituyó una Comisión Especial para Palestina (UNSCOP) compuesta por 11 miembros. La mayoría de los miembros de la Comisión recomendó que Palestina se dividiera en un Estado árabe y un Estado judío con un estatuto internacional especial para la ciudad de Jerusalén, bajo la autoridad administrativa de las Naciones Unidas.

El Plan de Partición, 1947

En su segundo período ordinario de sesiones, la Asamblea General, después de un intenso debate de dos meses de duración, aprobó la resolución 181 (II), de 29 de noviembre de 1947, en la que se aprobaba, con ligeras modificaciones, el Plan de Partición con la Unión Económica propuesto por la mayoría de los miembros de la Comisión Especial para Palestina. En el Plan de Partición, minucioso documento de cuatro partes adjunto a la resolución, se preveía la terminación del mandato, la retirada progresiva del ejército británico y la fijación de fronteras entre los dos Estados y Jerusalén.

El Plan incluía: La creación de los Estados árabe y judío a más tardar el 1º de octubre de 1948; Y La división de Palestina en ocho partes: tres corresponderían al Estado árabe y tres al Estado judío. La séptima, a saber, la ciudad de Jaffa, constituiría un enclave árabe dentro del territorio judío; Y La octava parte, a saber, Jerusalén, estaría administrada por el Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas.

En el Plan también se establecían las medidas que debían adoptarse antes de la independencia. Trataba de cuestiones como la ciudadanía, el tránsito, la Unión Económica y una declaración que debía formular el gobierno provisional de cada uno de los futuros Estados sobre el acceso a los lugares sagrados y los derechos religiosos y de las minorías. En virtud de la resolución 181 (II), la Asamblea General estableció además la Comisión de las Naciones Unidas para Palestina, que se encargaría de cumplir sus recomendaciones, y pidió al Consejo de Seguridad que adoptase las medidas necesarias para ejecutar el Plan de Partición.

El Organismo Judío aceptó la resolución, a pesar de no estar satisfecho con determinados aspectos, como el modo en que se consideraban la emigración judía de Europa y los límites territoriales establecidos para el Estado judío que se proponía. Los árabes palestinos y los Estados árabes no aceptaron el Plan, alegando que infringía las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, en cuya virtud se reconocía el derecho de los pueblos a decidir sobre su propio destino. A este respecto, dijeron que la Asamblea había hecho suyo el Plan en circunstancias indignas de las Naciones Unidas y que los árabes de Palestina se opondrían a cualquier plan de división, segregación o partición de su país o en el que se concediesen derechos y estatutos especiales y preferenciales a una minoría.

Terminación del mandato británico

La aprobación de la resolución 181 (II) fue seguida de estallidos de violencia en Palestina. Habida cuenta del empeoramiento de la situación, el Consejo de Seguridad convocó un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, del 16 de abril al 14 de mayo de 1948. El 17 de abril, el Consejo de Seguridad pidió que cesaran todas las actividades militares y paramilitares en Palestina, y el 23 de abril estableció la Comisión de la Tregua para que propiciara la concertación de una cesación del fuego y la supervisara. Por su parte, la Asamblea General relevó a la Comisión para Palestina de sus funciones y decidió nombrar un mediador encargado de fomentar un arreglo pacífico en colaboración con la Comisión de la Tregua. El 20 de mayo se eligió Mediador de las Naciones Unidas al Conde Folke Bernadotte, Presidente de la Cruz Roja de Suecia.

Primera guerra árabe-israelí, 1948-1949

El 14 de mayo de 1948 el Reino Unido renunció a su mandato sobre Palestina y retiró sus fuerzas. Ese mismo día, el Organismo Judío proclamó la creación del Estado de Israel en el territorio que se le había adjudicado en el Plan de Partición. Inmediatamente se intensificaron las violentas hostilidades entre las comunidades árabe y judía. Al día siguiente entraron en el territorio tropas regulares de los Estados árabes para ayudar a los árabes palestinos.

Los combates cesaron al cabo de varias semanas gracias a la concertación de una tregua de cuatro semanas pedida por el Consejo de Seguridad el 29 de mayo de 1948. La tregua entró en vigor el 11 de junio y fue supervisada por el Mediador de las Naciones Unidas con la asistencia de un grupo de observadores militares internacionales denominado Organismo de las Naciones Unidas para la Vigilancia de la Tregua en Palestina (ONUVT). A pesar de los esfuerzos del Mediador, no se pudo concertar una prórroga de la tregua y los combates se reanudaron el 8 de julio.

El 15 de julio de 1948 el Consejo de Seguridad consideró mediante una resolución que la situación existente en Palestina constituía una amenaza para la paz. A este respecto, ordenó una cesación del fuego y declaró que su incumplimiento se interpretaría como un quebrantamiento de la paz, que requeriría considerar inmediatamente la posibilidad de adoptar medidas coercitivas en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas. La segunda tregua entró en vigor conforme a lo dispuesto en la resolución. Por entonces, Israel controlaba gran parte del territorio asignado al Estado árabe en virtud de la resolución sobre la partición y la parte occidental de Jerusalén; por su parte, Egipto y Jordania respectivamente administraban las partes restantes de Gaza y de la Ribera Occidental del río Jordán (incluida Jerusalén oriental o la parte vieja de la ciudad). Durante los nuevos combates que tuvieron lugar en octubre de 1948 y marzo de 1949, Israel se apoderó de otras zonas, algunas de las cuales habían sido asignadas al Estado árabe. En 1950 Jordania estableció oficialmente su jurisdicción sobre la Ribera Occidental, incluida Jerusalén oriental, hasta que se lograse una solución al problema. Por otra parte, las hostilidades dieron lugar a una grave crisis humanitaria, que entrañó el abandono de sus tierras por parte de 750.000 palestinos, quienes pasaron a ser refugiados.

Mientras las partes celebraban negociaciones, el Conde Bernadotte fue muerto a tiros, el 17 de septiembre de 1948, en el sector de Jerusalén que se encontraba en poder de los judíos. A raíz de ello fue nombrado Mediador interino el estadounidense Ralph Bunche.

Entre febrero y julio de 1949 se concertaron acuerdos de armisticio entre Israel, por una parte, y Egipto, Jordania, el Líbano y Siria, por otra, bajo los auspicios de las Naciones Unidas. En los acuerdos, cuyo contenido era similar en términos generales, se aceptaba el establecimiento del armisticio como medida indispensable para el restablecimiento de la paz en Palestina. Además, se dejaba claro que el objetivo del armisticio no era establecer ni reconocer derechos territoriales, de custodia o de otra índole ni reclamaciones o intereses de ninguna de las partes.

En agosto de 1949 el Consejo de Seguridad pidió a los observadores del ONUVT que supervisaran el armisticio. Los observadores permanecieron en el Oriente Medio, de conformidad con las decisiones del Consejo. Resolución 194 (III) de la Asamblea General: el derecho al regreso. Durante su tercer período ordinario de sesiones, la Asamblea General aprobó la resolución 194 (III), de 11 de diciembre de 1948, que esbozaba la manera de resolver el problema palestino.

A raíz de las sugerencias que figuraban en un informe preparado por el Conde Bernadotte para arbitrar una solución a la situación cada vez más insostenible que existía en Palestina, la Asamblea resolvió que: Los refugiados que desearan regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos que lo hicieran así lo antes posible; Deberían pagarse indemnizaciones a título de compensación por los bienes de los que decidieran no regresar a sus hogares. La Asamblea también pidió la desmilitarización e internacionalización de Jerusalén, así como la protección de los lugares sagrados de Palestina y el libre acceso a los mismos. En la resolución 194 (III) se disponía además el establecimiento de una Comisión de Conciliación de las Naciones Unidas para Palestina, integrada por tres Estados Miembros, que habría de asumir las funciones encomendadas al Mediador de las Naciones Unidas en la medida en que lo juzgase necesario. La Asamblea encargó a la Comisión que ayudara a las partes a arreglar en forma definitiva todas las cuestiones pendientes entre ellas y que facilitara la repatriación, reinstalación y rehabilitación económica y social de los refugiados. Posteriormente, la Asamblea nombró miembros de la Comisión a los Estados Unidos, Francia y Turquía.

La Comisión de Conciliación intentó resolver tres cuestiones principales: la extensión de los territorios, los refugiados y el régimen de Jerusalén. Previa celebración de conversaciones por separado con los Estados árabes (Egipto, Jordania, el Líbano y Siria) e Israel, en una conferencia que tuvo lugar en Lausana en abril de 1949, la Comisión logró que cada una de las partes firmase por separado un protocolo en el que aceptaba utilizar las fronteras establecidas en la resolución sobre la partición como base para la celebración de conversaciones. No obstante, las reuniones celebradas por la Comisión en 1949 no produjeron resultados concluyentes, ya que los Estados árabes exigían como primera medida el regreso de los refugiados e Israel insistía en que se diese prioridad a la cuestión territorial.

Tampoco fue fructífera la labor posterior que realizó la Comisión para lograr el regreso de los palestinos y establecer un régimen internacional para Jerusalén. Desde 1951, la Comisión ha intentado que se desbloqueen totalmente las cuentas bancarias que los refugiados árabes tienen en Israel. En 1964 la Comisión terminó la preparación de una relación de bienes de los refugiados árabes, que conserva en su poder.

En informes periódicos presentados a la Asamblea General desde 1952, la Comisión ha destacado reiteradamente que, para que tenga éxito la labor que realiza a los efectos de lograr la aplicación de la resolución 194 (III), las partes tendrán que modificar considerablemente su actitud. Desde 1948, la Asamblea ha reiterado cada año, prácticamente, el contenido de esa resolución.

Entretanto, el 11 de mayo de 1949, Israel se convirtió Estado Miembro de las Naciones Unidas. Al admitir la Asamblea General tomó nota específicamente de las declaraciones y explicaciones que con anterioridad había formulado Israel ante la Comisión Política de la Asamblea con respecto cumplimiento de las resoluciones 181 (II) y 194 (III). Declaraciones y explicaciones se referían, entre otras régimen internacional de Jerusalén, al problema de los refugiados árabes y a las cuestiones de las fronteras.

Publicado el 22 de Agosto, 2006, 20:25